El asteroide con canales

Astronomía fascinante

0 633

La comunidad científica aún no se pone de acuerdo si el lejano mundo de Vesta es un micro planeta o un asteroide de gran tamaño. Pero, más allá de estas clasificaciones, este mundo rocoso posee una gran cantidad de datos interesantes, como poseer extraños canales en su ecuador o haber estado en contacto con nuestro planeta. ¿Qué sabemos de esta lejana roca enclavada en el Cinturón de Asteroides?

Vesta fue descubierto a principios del siglo XIX y fue considerado un planeta más. Recibió el nombre de la divinidad romana protectora del hogar y del fuego, por ello solía ser representado en los mapas estelares como un altar con una llama. Sin embargo, con el paso de los años y los avances tecnológicos, Vesta pasó de ser un planeta a un asteroide grande, el segundo de mayor tamaño de todo el Sistema Solar, con más de 500 km de amplitud. Pero, lo cierto es que este mundo rocoso, situado entre Marte y Júpiter, posee algunas características que lo acercan a la categoría de planeta. Como el hecho de haber tenido una intensa actividad interna, y su división interna en corteza, manto y núcleo, igual que los grandes planetas. Parece que hace miles de años, en Vesta surgieron conos volcánicos y bolsas de magma, resultantes de su origen, y en su interior se produjo una fusión de materiales provocados por el intenso calor. Es considerado un planetesimal, es decir, un objeto que podría originar otros planetas más grandes si se fusionara con otros objetos del Sistema Solar.

La misión Dawn logró acercarse a Vesta, en 2011 y 2012, y obtener valiosa información sobre este mundo. Su superficie rocosa esta plagada de cráteres, resultado de numerosas colisiones con meteoritos y otros asteroides. Gracias al estudio de estas huellas en su suelo, se ha podido aventurar la edad de Vesta y conocer nuevos detalles. Una de estas colisiones, ocurrida hace 3.500 millones de años, provocó que el 1% de su masa se perdiera. Este choque con otro cuerpo dio origen a numerosos fragmentos que hoy en día forman parte del Cinturón de Asteroides y que se conoce como Grupo HED. Y además, algunos de estos fragmentos de roca llegaron hasta nuestro planeta, atravesando la atmósfera, y cayendo principalmente en el continente blanco, la Antártida, donde se encontraron restos de esta colisión. Todo ello nos muestra que Vesta se ha visto afectada por gran cantidad de choques que han originado algunos de sus accidentes geográficos más importantes. Es el caso de Rheasilvia, un inmenso cráter de más de 400 km, que cubre casi toda su superficie, y que dio origen también a un pico de gran altura, tres veces más alto que el Everest. Posee una segunda cuenca llamada Veneneia.

Además, Vesta es uno de los mundos donde han aparecido restos de agua, descubiertos en 2003. Los investigadores apuntan a a que son residuos de la caída de cometas y asteroides, en cuyo interior había agua carbonatada. Uno de los elementos que más ha intrigado a la comunidad científica desde que pudimos vislumbrar Vesta con la misión Dawn son sus extraño canales. Las fotografías que nos aportó la sonda mostraron canales o depresiones alargadas, concéntricas a las cuencas antedichas de Rheasilvia y Veneneia. ¿Cuál es el origen de estas muescas en superficie de Vesta? La respuesta aún es un misterio, pero se apunta a dos principales causas: fueron originados debido a la fuerza de los impactos de meteoritos en la superficie o por la aparición de fallas y el deslizamiento de bloques de roca. Diversas investigaciones se encuentran en marcha para intentar arrojar luz sobre este interrogante. Sea como sea, Vesta, que es un objeto brillante que puede ser visto a simple vista muchas veces en el año, nos aporta un gran caudal de información sobre el origen del Sistema Solar y de los propios mundos que lo conforman

You might also like More from author

Comments

Loading...