¿Cómo fortalecer a nuestro cuerpo y sus defensas?

Alimentación natural

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En estos tiempos en los que la salud se ha convertido en un asunto tan primordial, es necesario recordar todos los regalos de la Naturaleza para fortalecer las defensas de nuestro templo físico. En esta oportunidad hablaremos de dos plantas con innumerables vírtudes: el saúco y el tomillo, empleadas desde casi el origen de la Humanidad para curar y mejorar el estado de salud. Es tiempo de cuidarnos más que nunca y centrar nuestra energía en nosotros, para potenciar nuestro organismo.

El tomillo
La planta del tomillo es sumamente humilde, un arbusto bajo y leñoso que no necesita de muchos cuidados, mas que sol y poca agua. Procede de la cuenca mediterránea y su clima seco, donde tiene varias subespecies, pero suele tener hojas con un reborde claro, flores blancas y frutos marronáceos. Las grandes culturas mediterráneas de la Antigüedad la empleaban con fines sanitarios y también para purificar espacios o limpiar por su intenso olor. Los egipcios de la época faraónica lo empleaban en los rituales de embalsamamiento, mientras que griegos y romanos utilizaban el tomillo para enfermedades respiratorias y dolores de pecho. Durante las epidemias, se solían quemar grandes cantidades de tomillo para purificar el aire y eliminar parásitos, algo que se hizo muy frecuentemente cuando la peste negra invadió Europa en la Edad Media. Se dice que una lágrima de Helena de Troya originó esta planta, por lo que ha estado vinculada siempre al coraje, mientras que para los cristianos es un símbolo del Santo Grial.
¿Cuáles son las virtudes de esta planta de intenso aroma? Es un potente antiviral, previniendo la entrada de virus y depurando cualquier elemento nocivo de nuestro organismo. Bactericida y limpiador del cuerpo, a lo que hay que sumar su virtud como diurético. Además, ayuda frente a problemas respiratorios, por su virtud como expectorante, algo que ya conocían los romanos, empleado frente a catarros, dolores de pecho o tos ferina. También por su contenido en fibra, es muy recomendable para mantener en buen estado el sistema digestivo, junto con su capacidad para calmar y curar dolores de estómago o diarreas. Contiene muchos nutrientes, como fibra, hierro, fósforo o calcio, por lo que es un gran aliado de dientes y huesos. También, su uso externo permite acelerar la cicatrización y la limpieza de contusiones, contribuyendo a mantener la piel en buen estado. Por todo ello, se emplean sobre todo sus hojas, con las cuales se obtiene un aceite esencial muy valorado para la salud, aunque debe ser consumido siempre bajo control médico.
Saúco
Este árbol procedente de Europa, se extendió por el resto del mundo durante la Edad Moderna. Pueden alcanzar los 6 metros, con hojas de un verde intenso, flores blancas y bayas oscuras que suelen brotar en racimos apretados. Hay diversas especies, pero el que mencionamos en esta publicación es la variedad Saúco Negro, el más común. Ha sido empleado con numerosos fines, desde la producción de sahumerios o licores, hasta como planta ornamental en jardines. Su nombre proviene de la palabra griega sambuke, flauta, ya que con su madera se fabricaban estos instrumentos. Es utilizado desde la Antigüedad con fines curativos, ya desde épocas faraónicas, así como fortalecedor. En la Edad Media se empezó a fabricar jaleas con sus frutos, que luego eran administradas a personas con problemas respiratorios o con infecciones de cualquier tipo.
 ¿Cómo ayuda el saúco a nuestro templo físico? De este árbol se utiliza prácticamente todo: flores, bayas, corteza u hojas, para producir infusiones, extracto de bayas o tintura madre. El saúco es muy recomendable para dolencias y problemas respiratorios, catarros, gripes y resfriados, ya que contribuye a aumentar la sudoración y la eliminación de elementos nocivos y el exceso de calor corporal. Es un gran aliado del sistema inmunológico, previniendo infecciones, siendo un gran bactericida y fungicida. Además ayuda a acortar los tiempos de recuperación de estados gripales, lo que lo hace un gran aliado en estos tiempos. Contiene también antioxidantes y flavonoides que contribuyen a mantener en buen estado los órganos del cuerpo y evitar su envejecimiento. Depurador del cuerpo, es diurético y antiinflamatorio. Además posee calcio, hierro y varias vitaminas, es antidepresivo y fortalece el sistema cardiovascular. Se trata por lo tanto de un gran depósito de defensa para nuestro cuerpo que es muy recomendable de consumir siempre que podamos.
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