Nuestro planeta ¿bajo las aguas?

Descubrimientos sorprendentes

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Una nueva teoría apunta a que nuestro planeta fue hace milenios un mundo acuático. Un estudio realizado por una universidad australiana abre la puerta de esta posibilidad que nos vuelve a demostrar la importancia del elemento líquido en el origen de la vida y de nuestro mundo. ¿Cómo se descubrió que el mundo pudo estar sumergido? ¿Qué implicaciones tiene para nuestro entendimiento del pasado y el presente? Como nos explica Anael en muchos de sus libros, el agua es un elemento cósmico primordial, fuente de vida y puente de conexión del Universo.

De acuerdo a lo que nos dice la ciencia, nuestro planeta se formó hace 4.567 millones de años. Aquella etapa arcaica es englobada dentro del llamado Precámbrico, cuando el planeta era una masa en plena ebullición. Hablamos del eón Hádico, llamado así en honor al dios griego Hades de la muerte, en referencia a la confusión y el efervescente vulcanismo de aquel entonces. Tiempo después, la inestable corteza terrestre se irá estabilizando, dando origen al embrión de los continentes: los cratones, escudos o plataformas en los cuales empieza a acumularse sedimento y materiales. En medio de aquella etapa crítica para la formación del planeta, oleadas de meteoritos y fragmentos de roca empiezan a impactar contra la superficie (llamado Bombardeo Intenso Tardío), trayendo la semilla del futuro: materiales orgánicos y sobre todo el agua. Los océanos tardarán miles de años en conformarse, mientras la atmósfera se fue densificando y estabilizando, dando origen mucho tiempo después a las primeras bacterias y formas de vida unicelular. Sin embargo, esta historia pudo haber sido diferente.

Generalmente se cree que los océanos y mares se fueron conformando siempre en minoría con respecto a la tierra. Sin embargo, nuevos hallazgos permiten aventurar la hipótesis de que originariamente, la Tierra, pudo estar así completamente sumergida, sin grandes continentes emergidos. Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Boswell de Australia, aporta las primeras pistas de una teoría rompedora. En el noroeste del continente australiano se han descubierto restos de corteza oceánica de hace 3.200 millones de años, fragmentos de roca que contienen información de lo que acontecía entonces en un mundo en plena formación. Los isotopos de oxígeno recogidos en cientos de muestras de piedra de esta antiquísima plataforma indican que en aquel entonces el planeta pudo ser un mundo acuático, con pequeños territorios emergidos, tan pequeños que no existían ningún continente por encima de las aguas. Esto ayudaría a entender como fue el origen de los primeros seres unicelulares, surgidos hace unos 3.600 millones de años en aquellos océanos infinitos, que en el período Ediacárido alcanzarían su esplendor, con mares rebosantes de vida.

El agua nos demuestra una vez más su importancia, cuya aparición en nuestro planeta aún no ha sido del todo aclarada. Las teorías e investigaciones realizadas en las últimas décadas apuntan a que el origen del agua de nuestro orbe se encuentra en el cosmos. Cometas y meteoritos transportaban en su interior partículas de agua que sembraron por todo el globo. La NASA ha considerado confirmada esta posibilidad con los últimos experimentos realizados. Proyectiles con una composición semejante a la de los asteroides fueron lanzados contra una superficie rugosa a una velocidad de 5 km por segundo. Los resultados apuntaron a que el 30% del agua contenida en el proyectil quedo atrapada en la superficie de impacto. Esto demuestra que, a pesar de que se pierde mucha agua por el calor de la colisión, queda suficiente en la superficie impactada.

La filosofía cósmica de Origen Estelar que inspira este magazine, propone que el elemento agua llegó a nuestro planeta (ÜR) procedentes de las aguas de la estrella Sirio B. Esta esencia líquida tiene una relación intrínseca con la vida y con el primer hálito de vida, es un elemento cósmico imprescindible. Es en esencia el origen de la especie humana y de toda forma de vida. El ser humano esta compuesto en su mayor parte por agua, al igual que nuestro planeta y uno de los grandes objetivos del desarrollo y avance del ser humano es el de armonizar sus aguas internas con las aguas sagradas del planeta. Por todo esto, el agua guarda en su interior la chispa de la vida pero también es un puente hacia el Universo y toda su expansión.

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