Los extraños mundos fuera del Sistema Solar

Astronomía

0 745

La ciencia ha dado pasos de gigante en los últimos años, demostrando que aparte del nuestro, existen millones de otros sistema solares. Lo que se pensaba que era una excepción ha pasado a ser una regla: que la mayoría de las estrellas están rodeadas de un número variable de planetas. Ya el monje Giordano Bruno aseguraba en el siglo XVI que todos los puntos de luz del cielo nocturno estaban rodeados por mundos, lo que le acabó costando la vida. Ahora, gracias a los avances de la tecnología somos capaces de encontrar y vislumbrar estos lejanos exoplanetas. ¿Cómo son estos mundos recién descubiertos?

Desde los años 90, se han usado diferentes técnicas para encontrarlos e investigarlos: analizando los cambios en la velocidad de las estrellas, derivados de los objetos que las orbitan; los cambios en el brillo de las estrellas por el tránsito de un planeta delante de ella; o mediante la observación de los grandes telescopios estelares, como el Kepler. Gracias a ello, se descubren nuevos mundos de forma constante y se espera que con los nuevos observatorios de última generación (los ELT) se pueda avanzar cada vez más. Ahora además podemos conocer sus características físicas, como su atmósfera y sus componentes.

Pero ¿cómo son estos lejanos y desconocidos objetos estelares? Hasta ahora se conocen unos 4000 exoplanetas, muy variados, algunos de los cuáles parecen sacados de una película de ciencia ficción, mientras que otros se asemejan al nuestro. Así podemos mencionar a Próxima Centauri b, que pareciera ser muy parecido a nuestra Tierra en tamaño y también en temperaturas, ya que se encuentra en una región habitable. Descubierto en 2016, se trata de uno de los candidatos estrella para contener vida, de acuerdo a la ciencia, aunque bien sabemos que nuestro Universo rebosa de organismos de todo tipo.

Pero, esta larga lista de exoplanetas descubiertos está también formada por otros mundos extraños y muy diferentes al nuestro. Es el caso de un objeto hallado en la constelación de Pegaso, en un sistema de planetas gigantes. HR 8799e es un mundo ardiente, donde se alcanzan 1000 grados centígrados, una bola de gas iluminada desde adentro donde la atmósfera es violenta y tormentosa, provocando mortíferas lluvias de silicatos e incluso metales. O por ejemplo el exoplaneta KELT-9b, hallado en la constelación del Cisne, orbitando a una estrella muy caliente y azul. Este mundo gigantesco, alcanza los 3.700 grados y en su atmósfera se ha hallado incluso titanio.

Otro caso curioso es el del llamado planeta menguante, el GJ 3470b, gaseoso y situado cerca de una estrella muy joven, lo que provoca que este mundo esté perdiendo su atmósfera muy rápidamente y se espera que en unos años esta haya desaparecido por completo, quedando reducido a su núcleo rocoso. Algo parecido le ocurre a Gliese 436b, semejante a Neptuno y situado tan cerca de su estrella que va dejando a su paso una estela de gas y polvo, como si fuera un cometa. Pero, además tiene la particularidad de que no orbita la zona ecuatorial de la estrella como suele ocurrir, sino los polos de la estrella, haciendo que se encuentre casi boca abajo.

Y por último podemos mencionar los recién descubiertos «mundos blandos», exoplanetas como los que acompañan a la estrella Kepler 51, con una atmósfera muy hinchada y una muy baja densidad. Como si fueran enormes algodones de azúcar del tamaño de Júpiter, cubiertos de nieblas y nubes compuestas de hidrógeno y helio. Se trata de un misterio por ahora inexplicable como pudieron formarse, pero se cree que su extraña forma se debe a que son extremadamente fríos y surgieron fuera de la línea de congelación de su estrella. Así, los exoplanetas siguen provocando la sorpresa de los científicos que los estudian, por sus rarezas y sus singularidades, y estimulando nuestra imaginación, demostrándonos una vez más que los límites no existen y todo es posible.

EN EBOOK - PINCHA LA FOTO

You might also like More from author

Comments

Loading...