La botica de las hierbas medicinales

Alimentación saludable

0 350

La salvia, el romero y la albahaca son plantas muy comunes, utilizadas más como hierbas aromáticas que como medicinales, sin embargo, poseen numerosas propiedades que pasan desapercibidas. ¿Sabías que el romero ayuda a evitar la caída del cabello, que la salvia es un antibacteriano y que la albahaca es un sedante? Estas hierbas son muy comunes en jardines y huertos, pero han sido subestimadas, sin saber que poseen numerosas virtudes que las hacen muy positivas para nuestra salud.

Romero

Esta planta muy aromática procede de las costas cálidas del Mediterráneo y es utilizada casi desde el origen de la Humanidad. Romanos y griegos la valoraban especialmente por sus propiedades, vinculándola a los dioses, y empleándola como ofrenda o para purificar los hogares. Tiempo después ha sido llamada la «planta de los peregrinos» ya que estos la usaban para curarse y relajar los pies después de caminar. Esta hierba es utilizada de muchas formas: infusión, tintura, loción o incluso pomada. Es importante saber que el romero debe ser consumido con precaución, ya que el exceso genera inconvenientes para la salud.

Romero en flor

¿Cuáles son sus propiedades para nuestro templo físico? Entre sus muchas virtudes, el romero destaca por su poder antibacteriano, debido sobre todo al ácido carnosólico, que es una gran ayuda frente a infecciones y ataques bacterianos. El romero es un aliado para el sistema circulatorio ya que reduce el colesterol y los trigliceridos, mejorando la circulación. Ayuda a mantener las uñas y la piel en buen estado, además de reforzar el cabello, evitando su caída. Sus propiedades antioxidantes lo convierten en un remedio para evitar el cáncer o el alzheimer. El romero es considerado un potenciador de la memoria desde siglos atrás, por lo que se han hecho varios estudios al respecto que confirman que esta planta ayuda a la actividad cerebral, la memoria y la concentración.

Melisa

Esta planta que forma densos matorrales, es conocida desde hace siglos. Médicos medievales ya la consideraban una hierba que ayuda a fortalecer el alma y el cuerpo. Es llamada también toronjil o cidronela, y su leve sabor a limón la ha hecho muy conocida en la cocina, empleándola en todo tipo de platos. Pero, la melisa posee además numerosas propiedades que hacen que sea un auténtico regalo de la Naturaleza, muy recomendable de consumir en infusión. Es considerada uno de los mejores antibióticos naturales, purificando nuestro cuerpo y eliminando elementos nocivos y bacterias dañinas. Evita infecciones o enfermedades, gracias a sus propiedades fungicidas. Es además un regulador hormonal, ayudando en menstruaciones complicadas.

Es un antiinflamatorio y contribuye a reducir todo tipo de dolores (musculares, abdominales,…) permitiendo a las fibras recuperarse mejor y más rápido. Limpia y desinfecta el sistema digestivo, evitando problemas estomacales, dolores y diarreas. Sirve como remedio para todo tipo de infecciones y problemas bucales, faringitis o dolor de muelas. Es un gran aliado para el sistema nervioso, potenciándolo y evitando sentirnos alicaídos o agotados. Además, la melisa estimula la actividad cerebral por lo que está siendo estudiada para emplearla frente a enfermedades como el alzheimer. Por último, no olvidemos que consumir esta «súper» hierba reduce la sudoración evitando la pérdida de minerales y agua a la hora de realizar ejercicio y deporte.

Albahaca

Esta planta (foto de portada) procede de la India, pero ha sido vinculada con la cocina mediterránea e italiana. Los griegos la introdujeron en el Viejo Continente desde Oriente, y ha tenido una larga historia que la ha llegado a vincular a los reyes o a los enamorados. Su sabor inconfundible ha hecho que se la use en muchos platos. Sus propiedades son muchas, pero entre las más destacables están su poder en el sistema digestivo. Elimina molestias estomacales, las flatulencias, favorece la digestión y alivia las nauseas. También actúa estimulando la expulsión de líquidos y evitando problemas diuréticos. Además es un sedante natural, calmando jaquecas, la irritabilidad o los nervios alterados. Es un relajante muscular y un gran aliado de la piel, eliminando granos, impurezas y favoreciendo la cicatrización. Fortalece el cabello y evita el mal aliento.

You might also like More from author

Comments

Loading...