Nostradamus, su vida detrás del misterio

Un figura discutida

0 1.660

Considerado un increíble adivino o un charlatán que engañaba a los ilusos, su figura resulta muy polémica aún hoy en día. Sin embargo ¿qué sabemos de este médico itinerante que vivió en el siglo XVI en Francia? ¿Qué hay de verdadero detrás de su fama? Nostradamus en realidad se llamó Michel de Notredame, nacido de una familia de judíos conversos en la Provenza francesa. Tuvo una infancia sencilla hasta que empezó sus estudios como médico, estudios que fueron interrumpidos por una oleada de peste bubónica que asoló Francia y dejó miles de víctimas. Mientras muchos médicos huyeron de los brotes, Michel permaneció junto a los enfermos y se ganó la simpatía de sus vecinos, obteniendo finalmente su título en medicina.

Nostradamus

Su mentalidad fue revolucionaria para la época, interesado en la astronomía, lo místico e incluso la magia, lo que le generó problemas con la Iglesia. Tras haberse casado y tenido una hija, fue detenido por la Inquisición acusado de hacer un comentario irrespetuoso de una estatua de la Virgen María. Tras ser perdonado, volvió a su hogar, pero un nuevo brote de peste se había llevado a su esposa y su hija. Inició una etapa de constantes viajes, convirtiéndose en médico itinerante. Su fama de “obrador de milagros” se fue extendiendo tras él por toda Francia y fue recompensado con una pensión vitalicia. Se trasladó al sur, a la localidad de Salon entre Marsella y Avignón. Allí su éxito económico no hizo más que aumentar: estableció un próspero negocio de cosméticos y se casó con una rica viuda con la que tuvo 6 hijos.

Su estabilidad económica le permitió dejar de trabajar como médico y dedicarse a sus intereses místicos. En su desván creó una especie de observatorio y construyó un trípode desde el cual escrutaba los cielos. Empezó a realizar predicciones climatológicas y lunares que publicaba en series de almanaques, como era costumbre en la época. Decía ver los secretos del futuro mediante “la luz interna, la voz”. Los vecinos observaban con desconfianza sus actividades que rozaban con la herejía, sin embargo, su fama fue en aumento. Pronto se aburrió de las previsiones del tiempo y en 1555 empezó a publicar las llamadas «Centurias», unas 2000 profecías redactadas en series de 4 versos. Escritas de forma tortuosa, mezclaba frases en francés, italiano, español o hebreo, lo que alimentaba diversas interpretaciones para cada una. Fueron recopiladas en su libro «Las Profecías».

Las Centurias lo hicieron muy famoso y reconocido y pronto se convirtió en invitado de la corte de París. Adoptando la variante latina de su nombre, se hizo llamar Nostradamus. En 1556 visitó al rey Enrique II y a su esposa Catalina y ante un asombrado público hizo dos predicciones. En una de ellas afirmó que pronto reinaría un rey tuerto, mientras que la otra era más compleja: “el joven león vencerá al viejo en el campo de batalla, en una sola lucha. Perforará sus ojos en su jaula dorada; dos heridas en una y luego morirá”. En 1559 el rey Enrique se enfrentó al joven conde de Montgomery en una justa de caballería y en un extraño incidente, la lanza del conde hirió al monarca en un ojo y la garganta. Durante 10 días hasta su muerte, el rey permaneció en cama gravemente herido, gobernando como el rey tuerto predicho por Nostradamus. El profeta fue acusado de maldecir a la monarquía y perseguido por la Iglesia, hasta que recibió protección de la reina viuda, que lo nombró médico personal del príncipe Carlos.

Nostradamus continuó visitando la corte y fascinando a sus coetáneos con sus predicciones y horóscopos. Según una leyenda incluso hizo aparecer en un espejo mágico a un ángel, que les vaticinó el inminente final de la dinastía Valois. Francia se encontraba al borde de la guerra civil entre los protestantes calvinistas (hugonotes) y la mayoría católica, época de inestabilidad y tensiones internas. Otros vieron en él a un farsante que disfrazaba sus predicciones con palabras incomprensibles y se aprovechaba de la credulidad de la reina y los nobles. En 1566 tras predecir su propia muerte, falleció de gota.

Su futurología se volvió famosa y sigue generando enorme interés. Sus predicciones llegan hasta el año 3797 y según sus defensores profetizó todos los grandes eventos de la Historia. “La sangre de los justos será reclamada desde Londres, arrasada por el fuego, cuando tres veces veinte más seis sea escrito” pudiera haberse referido al incendio de Londres de 1666. “Fuego y muerte vivos ocultos en globos serán soltados; por la noche las fuerzas enemigas reducirán la ciudad a cenizas” un presagio de los bombardeos de Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. «Lluvia, hambruna y guerra serán incesantes en Persia; una poderosa fe traicionará al monarca», quizás se refería a la revolución de los ayatolás de 1979 en Irán. Pero erró cuando aseguró que en 1999 vendría “un rey grande y terrible” y estallaría una guerra final. Sus palabras han tenido miles de interpretaciones y esta abundancia sin duda genera paralelismos con eventos de la Historia. ¿Farsante o profeta? Su fama, sin embargo, continua intacta.

Provenza francesa, donde Nostradamus pasó la mayor parte de su vida
Dale click en la imagen

You might also like More from author

Comments

Loading...