La pirámide argentina

Cono de Arita

0 444

En la norteña provincia de Salta se encuentra uno de los lugares más insólitos de la inmensa y variada geografía argentina. En el Salar de Arizaro, uno de los más grandes de Sudamérica, se alza una pirámide natural que llama poderosamente la atención por su semejanza a las pirámides de Egipto o incluso Centroamérica. Además entorno a ella se han encontrado restos arqueológicos que demuestran su importancia para las poblaciones incas. Ello la ha convertido en una gran atracción turística y uno de los símbolos de la provincia salteña.

Salar de Arizaro

A unos 86 kilómetros de la pequeña población de Tolar Grande, se encuentra el inmenso Salar de Arizaro, que con 5500 km cuadrados es el tercer salar más grande de Sudamérica. Se trata de una inmensa planicie cubierta de sal y florescencias de yeso y arcilla, cuya profundidad desconocemos, donde abundan cráteres, pozos y depresiones. Caminar por ella es dificultoso, ya que la irregularidad del terreno muchas veces da origen a cuchillas de sal y puntas afiladas. El nombre en quechua de Arizaro tal vez haga referencia a este relieve irregular, ya que viene a significar “huellas hirientes”. Este salar se encuentra en una zona de intensa actividad volcánica, y por ello está rodeado por los colosos volcánicos de los Andes y las demás serranías cercanas como el Llullaillaco de 6734 metros. En esta zona abundan los cóndores, únicos habitantes de esta tierra inhóspita.

Este lugar destaca por su clima extremo de intenso calor matinal y frías noches. A pesar de ello, es un lugar con una gran riqueza en minerales, con abundancia de sal, mármol, cobre, y también piedras de gran valor como la selenita o el ónix. A pesar de lo que se cree, la sal de estos salares no proviene de antiguos mares, sino de lagos salados hoy desaparecidos que se evaporaron por la intensa actividad volcánica de la región. E incluso, de las aguas subterráneas, que incluso tenían más salinidad que las aguas oceánicas, lo que explica la abundancia de materiales como el litio y el boro en los salares de la Puna, minerales que sin embargo no se encuentran en Arizaro. Se calcula que estos salares se formaron hace 10 o 5 millones de años.

En medio de este inmenso salar se encuentra el llamado Cono de Arita, considerada la pirámide natural más perfecta del mundo. Según los geólogos, este cono fue un volcán que se elevó sobre el suelo, pero al que le faltó fuerza para explotar y generar un cráter o expulsar magma. Esta es una de las muchas teorías, ya que hay quien piensa que se trata de una construcción artificial. Con 200 metros de altura, se trata de un bello monumento natural, rodeado de coladas de sal negra de antiguas corrientes de lava subterráneas, y la principal atracción del inmenso salar. En las cercanías se han hallado restos arqueológicos que nos indican que fue un centro ceremonial muy importante para la comunidad inca que habitaba en las alrededores. Las pirámides han sido siempre motivo de fascinación para el ser humano, como puente de acceso a los misterios del cielo y las estrellas y conexión con el mundo divino. Y por ello, el fascinante Cono de Arita no es una excepción.

You might also like More from author

Comments

Loading...