Samarcanda la esplendente

Asia Central

0 694

Esta fascinante ciudad se encuentra en lo que hoy es Uzbequistán, siendo la segunda ciudad más importante, después de su capital Tashkent. Samarcanda es famosa por la belleza de su arquitectura, de sus madrasas y sus mezquitas, que nos hacen retroceder a la época del emperador Tamerlán y la Ruta de la Seda. En esta antigua urbe se entremezclan leyendas, cúpulas de azul marino y la riqueza de otras épocas que atrajo a exploradores europeos como Marco Polo. Esta histórica ciudad también tuvo una importante relación con las estrellas y el cosmos.

Interior Mausoleo Tamerlán

El origen de Samarcanda se pierde en la noche de los tiempos, pero en el año 329 antes de Cristo un audaz conquistador llegó desde la lejanísima Macedonia y la conquistó. Hablamos de Alejandro Magno, quién se internó en las peligrosas llanuras de lo que entonces se llamaba Sogdiana y creó una satrapía griega en medio de los pueblos asiáticos. Por su importancia en la Ruta de la Seda hacia Europa, la ciudad fue conquistada por diversos pueblos (persas, árabes, turcos) sin perder nunca su importancia y consolidándose como prospero bazar comercial en medio de la ruta de las caravanas. En 1220 sufrió la invasión del celebre emperador mongol Gengis Khan, pero su control de la ciudad fue efímero, hasta que sus pobladores se rebelaron. Una nueva invasión mongola llegó en el siglo XIV, pero de la mano del emperador Timur, llamado Tamerlán en Europa, quién decidió convertirla en su capital. Famoso por sus aguerridas campañas militares, el emperador asentó a su corte en esta ciudad. Decidido a convertirla en su hogar, atrajo a cientos de artesanos y levantó hermosos edificios y construcciones, algo que continuaron sus sucesores. Este emperador tuvo un especial interés por el arte, por lo que se rodeó de intelectuales, escritores y artistas.

Mezquita Bibi Khanum

Famosa en todo el mundo es la espléndida Plaza de Registán, que significa “lugar de arena”. En este lugar, fuentes y jardines son flanqueados por 3 madrasas (escuelas coránicas) en los que el arte islámico alcanza su epitome, con exuberantes cúpulas azules y una impresionante decoración de cerámica vidriada con motivos geométricos y deslumbrantes colores. Esta plaza fue levantada por Ulugh Beg, nieto de Tamerlán y famoso astrónomo que construyó en Samarcanda un monumental observatorio, que lamentablemente fue destruido en el siglo XV. Sus estudios astrónomicos fueron muy extensos, y su fama llegó hasta las cortes europeas. En el observatorio se levantó un enorme sextante de 3 pisos de altura destinado a la observación y se convirtió en el gran centro islámico del estudio de los cielos. Allí se elaboraron las Tablas Sultanianas, con investigaciones de más de mil estrellas, el Sol o el planeta. Los astros y las estrellas estuvieron siempre muy presentes en esta ciudad.

Aquí también se encuentra el Mausoleo de Tamerlán, donde fue enterrado el emperador. Precursora del Taj Majal, esta edificación destaca por sus colores verdes, sus cúpulas y sobre todo su interior, con una exquisita decoración aúrea, motivos geométricos y caligrafías islámicas. Hay que destacar también la ciclópea mezquita Bibi Khanum, con una portada enorme (35 metros) y sus bellas cúpulas. En torno a la construcción de esta gran obra hay una leyenda, en la que la esposa de Tamerlán y el arquitecto se enamoraron. El emperador descubrió la infidelidad, pero los amantes pudieron escapar. Pero, Samarcanda es también una ciudad fundamental para el Islám, pues en ella esta enterrado un primo de Mahoma, Qusam ibn Abbas, lo que la convierte en un punto de peregrinaje. Sin duda, Samarcanda es un joya que nos muestra la riqueza de las ciudades caravaneras y la inmortalidad del arte, nuevamente vinculado a las estrellas.

Plaza de Ragestán (National Geographic)

You might also like More from author

Comments

Loading...