"Detrás de cada Manifestación hay una inconmensurable Fuente"

El Arte del Universo

Victor Vasarely

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Hay incontables vestigios de la representación del cosmos en nuestro planeta. El ser humano conectado ha querido transmitir la información de sus formas de las más diversas maneras. Tenemos las más contundentes, los talismanes vivos, como las pirámides de Egipto, que representan las escuelas de las Pléyades, así como, apuntan hacia la constelación de Orión y las estrellas de Sirio. Contamos con obras sutiles y delicadas inspiradas por seres que hilvanaron los destellos cósmicos en formas de letras como el griego Homero o en música como Vangelis . Pero hoy Universo y Realidad les quiere traer a Victor Vasarely, artista húngaro que escogió puntualmente al propio entramado del universo para mostrarlo de forma  imperecedera. Este artista refleja una parte muy arraigada en todos nosotros, las geometrías del manto sagrado en el que descansa cada planeta, cada sol y por ende cada existencia de este infinito firmamento.

En ocasiones, hemos observado las estrellas y el cielo con añoranza, pero son muchos los artistas que han querido ofrecernos un poco de ellas.  Victor Vasarely, es sin duda un claro ejemplo en el arte moderno, creador del Op Art y del estilo que inundó el mundo en las décadas de 1960 y 1970. A lo largo de sus muchas obras, el artista hace un análisis profundo y concienzudo de las geometrías, el movimiento o incluso de las ilusiones ópticas. Demostró con su arte que el ojo puede ser engañado fácilmente y que lo que vemos es una interpretación subjetiva, que puede ser burlada con determinadas técnicas. El influjo de las estrellas y el Universo es una constante.

Una de las colecciones más famosas de este gran artista es Vega, la estrella más brillante en el verano del hemisferio norte y el invierno del hemisferio sur; es la quinta más resplandeciente de todo el cielo nocturno. En ella, Vasarely se centra en crear paisajes y formas tridimensionales a partir de la deformación de retículas. La ilusión que se genera de dilatación y contracción fue un símbolo cósmico del pulsar de las estrellas y la formación de las galaxias. Así como Van Gogh, mostraba a través de sus pinceladas el movimiento de cada galaxia, sus formas elípticas y sus medidas sagradas; Vasarely nos inspira a explorar en la energía de Vega mostrándonos una geometría solo entendible para el ojo humano, aunque su mensaje no se transmite a través de los trazos sino de la impronta energética que hay detrás de ellos.

Vega, se vincula a la segunda vértebra de nuestra columna vertebral y por ende a los nervios que inervan el cerebro humano, así como, su desarrollo multidimensional. Es por ello que este artista nos brinda la posibilidad de abrir nuevas puertas dentro de nuestra psique y nos habilita a seguir buscando dentro de nosotros otras conexiones cósmicas.  Otro de los grandes objetivos de Vasarely, al igual que de otros grandes artistas del siglo XX, fue el de democratizar el arte. Deseaba que este no fuera reservado sólo a una élite, sino que pudiera ser admirado y realizado por todos. Por ello, creó un museo público en Gordes, una fundación en Aix-en-Provence, al sur de Francia, así como un museo en Budapest, en el Palacio Zichy. Quiso integrar arte y urbanización, creando muchas imágenes para ser expuestas al aire libre. Visionario, predijo los avances industriales, los diseños tecnológicos y arquitectónicos.

Vasarely tuvo la obsesión de estudiar los efectos ópticos y la geometría presente en la Naturaleza, algo que plasmó en su arte. Sus serigrafías y diseños están llenos de imágenes que juegan con el observador usando líneas, colores, estructuras imaginarias, formas ambiguas y patrones. Analizó en profundidad la geometría y su gran expresividad como transmisor de información. Demostró que la visión puede ser engañada sin demasiada dificultad, una forma de burlar el empirismo y nuestra dependencia de los sentidos para definir la realidad. En sus obras la participación del observador es importante, es el que define lo que ve y debe mirar activamente para desentrañar el mensaje de la obra. Dependiendo de donde se sitúe el observador, la realidad cambia, mostrándonos otro de sus grandes objetivos: darle movimiento al arte. Sus obras están llenas de ilusiones y movimiento, demostrándonos el poder creador del observador, la geometría y la constante transformación.

Nacido en 1906, Vasarely, vivió sus primeros años en la ciudad de Pécs, lo que actualmente es Hungría y por entonces el declinante Imperio Austrohúngaro. En los años 20 comenzó a estudiar Medicina, pero pronto abandonó la carrera y se dedicó a estudiar diseño en la Academia Poldini Volkman. Tras casarse, Vasarely viajó a París, la meca del arte y las nuevas corrientes artísticas, donde retornó al trabajo publicitario a la vez que realizaba sus primeras obras. Estas primeras manifestaciones generaron mucho interés y pronto recibió encargos para decorar espacios públicos y participar en exposiciones. Después de la Segunda Guerra Mundial, en 1955 lanzó el manifiesto “El movimiento” en el que se marcan las bases del nuevo arte abstracto, el Op Art, basado en el movimiento, la geometría y la visión del observador. Falleció en 1997 en la capital francesa.

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