Tecnodependencia

La Universidad de Catalunya presenta una lista para detectar esta obsesión

0 594

La tecnología nos permite muchas cosas, pero también provoca adicciones. Los especialistas cada vez alertan más sobre lo dependientes que nos hemos vuelto a las pantallas de cualquier tamaño. ¿Cuáles son los síntomas de esta nueva epidemia mundial?

Que se nos rompa el celular o se nos estropee la computadora son para muchos una calamidad difícil de soportar. La necesidad constante de estar conectado al Whatsapp, informar de todo lo que nos pasa en las redes sociales o consultar algo en Google, se han vuelto algo tan básico como respirar para muchas personas. Esta relación constante con la tecnología se está convirtiendo en una interdependencia enfermiza, difícil de evitar, ya que estar conectado es una obligación laboral y social en muchos casos.

 

Es normal ver a parejas que van a cenar a restaurantes y están pegados a sus celulares. Todo pasa por nuestros smartphones, tablets y computadoras; nuestros contactos, imágenes, nuestras cuentas e incluso el amor y las relaciones personales con aplicaciones como Tinder o las redes sociales. La importancia de ello se ve reflejada en el constante crecimiento del ciberdelito: desde el acoso por las redes a formas más sofisticadas como el secuestro de los archivos de una computadora a cambio del pago de dinero virtual. Los parlamentos han tenido que adaptar las leyes criminales a estas nuevas formas de delinquir.

La dependencia de la tecnología puede volverse peligrosa en muchos casos. Inseguridad, baja autoestima, incapacidad para relacionarse con los demás e incluso fobia a salir de casa. En Japón se dan casos extremos, ya que se calcula que hay 1 millón de personas que viven encerrados en sus habitaciones sin salir (llamados hikikomori) y pegados a sus pantallas. También en este país, el gobierno esta abriendo clínicas de desintoxicación de Internet para sus jóvenes, preocupados por el número creciente de casos de trastornos de sueño: muchos se despiertan en mitad de la noche para consultar sus redes. Estudios han demostrado que la luz del celular impide el descanso y conciliar el sueño.

Hay incluso nuevos tipos de depresiones y transtornos ligadas a tener pocos seguidores en Facebook o haber sufrido una ruptura a través de Internet. Son los llamados ghosting (una persona desaparece, borrando todo rastro), o incluso benching (personas que mantienen una relación congelada, hablándose de a poco). La revista Elle hizo un estudio en EEUU sobre la incidencia del ghosting y descubrió que el 26% de las mujeres y el 33% de los hombres lo habían hecho o sufrido. Atendiendo a esta creciente problemática de tecnodependencia, la Universidad de Catalunya ha desarrollado una lista con los 5 síntomas de esta “enfermedad electrónica”:

  • Efecto Google: la necesidad de consultar el buscador constantemente, tomándolo como una extensión de nuestra memoria.
  • Efecto Fomo: la necesidad constante de estar en las redes. Facebook, Instagram, Twitter,…
  • Mente errática: la necesidad de buscar constantemente mejor información, sintiéndose el usuario insatisfecho.
  • Nomofobia: miedo a quedarse sin internet.
  • Llamada fantasma: el convencimiento de que el celular vibra cuando no ocurrió.

El problema es que desde el trabajo se exige estas hiperconectados y pendientes del celular y el correo electrónico, generando en muchas casos estas adicciones o impulsándolas. En un intento de luchar contra esto, en Francia se aprobó recientemente una ley que garantiza el derecho del trabajador a no ser llamado y a desconectarse una vez que sale del trabajo. Como en todas las cosas, los extremos son malos.

Las nuevas tecnologías son una gran herramienta que nos permiten muchas cosas, sin embargo, deben ser usadas con moderación.

You might also like More from author

Comments

Loading...