Una probabilidad para el 2018

Atrévete

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Revoluciones, conquistas, corrupción, manipulación. La humanidad vive constantemente estas mismas premisas, cambiando de escenarios y de personajes. Es indistinto vivir en el 2017 o en el 2007, porque la realidad que se manifiesta es la del poder. Los poderes han ido transformándose en patrones diferentes: antes el más poderoso era aquel que sabía hacer fuego, después fue el hierro, luego la palabra y, así fue cambiando de rumbo o de rubro hasta que en este último tiempo el poder pasó del dinero a algo mucho mayor: la codicia por todo y en todo.

El ser humano ingenuo y muerto de miedo, resguardado en su casa y sin salir de esa realidad creada por el codicioso, teme abrir los ojos porque quiere conservar lo poco que tiene, aquello que ha ido forjando con sangre y temblor, con rutina y frustración. Sabe que si algún día decide abrir su puerta y caminar por el mundo externo será visible y puede correr el riesgo de que le vean; por ello prefiere estar dentro de su propio triángulo y observar ese mundo que hay afuera a través de la pantalla del televisor que es la voz del codicioso, o leyendo notas que relatan las entrañas y artimañas de un mundo en absoluto desequilibrio. Esta facción del ser humano se despierta por la mañana, desayuna y se va desde su geometría a un triángulo mucho mayor. Trabaja todos los días para mantener vivo al Señor Codicia, relegando su vida, ilusiones y esperanzas a ese prisma, porque piensa que nada va a cambiar, porque su padres, abuelos y bisabuelos siempre vivieron así y a él le dignifica (o así lo cree) seguir manteniendo el origen de su historia y el mismo orden.

2007: guerras, luchas políticas, dimisiones, atentados, corrupción, clima ¿algo ha cambiado en 2017? No, porque todo ello pertenece siempre a esa misma geometría. No importa los años que transcurran, porque esa holografía está construida con los mismos contenidos. El triángulo es la dualidad, es lo bueno y lo malo, lo positivo y lo negativo y si se vive ahí adentro, entonces sólo se experimentará en base a sus leyes. Por ello el codicioso no es el que maneja todo ese enjambre, sino alguien tan atrapado como tú, pero que sabe jugar muy bien dentro de la dualidad y no quiere moverse de ese vértice.

Si el Ser humano quiere salir de esa geometría tendrá que trasladarse a la circunferencia. Una geometría cuyos principios se basan en la intuición, la resonancia y la libertad. Una esfera no es lineal, por lo tanto, la dualidad queda en un peldaño menor.

¿Cómo estar dentro de una esfera? Hay que ser muy valiente, tener una voluntad a toda prueba y atreverse a ver una realidad bien diferente a la que contaron los habitantes del triángulo. Una realidad maravillosa, en la que no hay conflicto, ni juicio, ni culpas. Es un mundo creador en el que cada ser habita desde su excelencia y comparte con el otro su visión.

Pero te voy a contar un secreto, la esfera está dentro del triángulo, tiene una ventanita abierta por la que puedes atravesar, cada tanto se abre y hoy en día va a permanecer durante largo tiempo abierta de par en par, esperándote. Porque si te introduces en ella, entonces crecerá y si cada día son más seres humanos los que habitan en esa esfera de armonía y de calma, entonces su tamaño excederá al de la Tierra y el triángulo se desvanecerá por siempre. Estoy completamente segura de que, si una gran mayoría hoy decide habitar dentro de la esfera, leeremos en los anales de la historia:

2018 : reunificaciones, asistencia, creación de nuevas formas sociales, apoyo y fraternidad.

Es tu decisión, atrévete a crear tu realidad

 

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