Mouras, las miticas mujeres druidas

Una sociedad matriarcal

0 1.470

En el mundo celta las mouras eran un elemento esencial, bellas mujeres sobrenaturales que embrujaban a los desprevenidos que caían en sus redes. Más allá de esta mitología particular, el origen de estas mujeres mágicas estaría en las antiguas druidesas y cuidadoras de los templos megalíticos. Diversos estudios demuestran esta relación y nos exponen una sociedad celta en la cual la mujer tenia un papel predominante.

Entre el norte de Portugal y las regiones noroccidentales de España, como Asturias o Galicia, existieron, antes de la llegada de los romanos, una serie de pueblos que se consideran célticos. Estos pueblos también estaban presentes en algunas regiones atlánticas de Francia y la mayor parte de las islas Británicas, muy semejantes entre sí en las creencias religiosas y la cultura. Eran sobre todo pueblos ganaderos, que vivían en pequeñas poblaciones de casas de piedra, en los cuales el druida o la druidesa eran el jefe espiritual. Veneraban elementos de la naturaleza como los árboles o espacios acuáticos como lagos, ríos o manantiales, en los cuales solían depositar a sus fallecidos y donde pensaban que habitaban seres divinos y sobrenaturales. Los druidas usaban un alfabeto de runas, con un importante componente mágico, utilizadas muchas veces para predecir el futuro.

Como los demás pueblos prerromanos, los celtas elevaron grandes monolitos de piedra formando grandes construcciones megalíticas como el Stonehenge. Las funciones que tenían estos lugares de inmensos bloques de piedra aún se desconocen, posiblemente eran zonas de culto o de reunión. En otras regiones más cercanas al Mediterráneo, los pueblos mezclaron las tradiciones mediterráneas (romanas o cartaginesas) con las celticas, por ejemplo en Extremadura de España o el Algarve portugués. Se da el caso que esta última región es una de las que más concentración tiene de estos megalitos.

Desde tiempos inmemoriales en las zonas cercanas a estas ruinas, se ha temido a las llamadas mouras. Mujeres muy bellas, rubias y ojos claros que embaucaban a los desprevenidos y los embrujaban. Procedentes del inframundo, venían al mundo de los vivos solo en determinados momentos del año, como por ejemplo los solsticios o en noches de luna llena. Considerados espíritus semejantes a hadas o brujas, siempre habitaban en las cercanías de estos viejos megalitos, custodiando los tesoros que se guardan en ellos, o en manantiales, lagos o al pie de los arco iris. Según otras versiones, también eran entidades con propiedades benéficas como su gran sabiduría ancestral y potenciadoras de la fertilidad femenina. Sin embargo, están estrechamente vinculadas a los megalitos que custodian, hecho que llevó a diversos estudios al respecto.

En el Algarve se estudiaron los enterramientos hechos en época celta junto a estos santuarios de piedra, enterramientos que sin duda eran de personas importantes que tenían el privilegio de pasar a la otra vida junto a sus monumentos. Y se descubrió que eran mayoría los de mujeres, posiblemente las que custodiaban y dirigían estos santuarios celtas, jefas o constructoras. De ahí vendría la relación entre aquellas poderosas mujeres del pasado, tal vez druidesas, y la posterior tradición de creer en entidades femeninas que custodiaban esos lugares megalíticos. Posteriormente, la tradición cristiana asimiló estas creencias y relacionó los antiguos santuarios con lugares de aparición de santos y milagros. Ciertamente, diversos estudios demuestran que la sociedad celta tenia un importante componente matriarcal, característica que se ve reforzada con las leyendas de las mouras.

You might also like More from author

Comments

Loading...