Algo más que baterías de celular

Las propiedades del litio

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Este metal es la nueva obsesión de la industria, considerado un recurso estratégico y llamado “oro blanco”, se utiliza principalmente para fabricar las baterías de celulares y de cualquier aparato tecnológico. Pero, el litio tiene también otros usos mucho menos conocidos, incluido el de aliviar trastornos mentales o incluso en las aguas medicinales de los spa.

El litio en la tabla periódica

El litio fue recién descubierto en el siglo XIX, por el sueco Johann Arfverson cuando exploraba una mina en una isla de su país. Recibió el nombre de litio (piedra en griego) haciendo referencia al hecho de que se encontró aglutinada a otras piedras. Fue varios años después cuando pudieron ser aisladas las llamadas sales de litio, su principal derivado. Este material no se encuentra naturalmente en el entorno puesto que se oxida rápidamente por efecto del aire y el agua, pero su forma pura es la de un metal blando, plateado y muy ligero. A lo largo del siglo XX se fueron investigando y desarrollando sus aplicaciones en la industria. En 1940 incluso fue prohibido en EEUU porque las sales de litio se empleaban como sustituto de la sal de mesa.

Actualmente es usado para producir las baterías de celulares, computadoras, tablets o cualquier aparato semejante, aprovechando su elevado potencial electroquímico. También se encuentra presente en las baterías de los coches eléctricos, cada vez más comunes o en las pilas. Se usa en la industria del vidrio y las cerámicas, en aleaciones de materiales aeronáuticos, para armas nucleares o para depurar el aire. Todas estas aplicaciones, sobre todo la de fabricación de baterías, la han convertido en un material muy demandado, escalando su precio.

Sin embargo, el litio tiene también otros usos que son poco conocidos como el de tratar a enfermos mentales. Ya en el siglo XIX, el neurólogo Carl Lange usaba las sales o carbonato de litio para tratar y calmar a personas “deprimidas”, en momentos en que la psicología recién nacía. En 1949 el psiquiatra australiano John Cade le dio este producto a conejillos de indias y los animales se tumbaron plácidamente, algo extraño en estos roedores. Se descubrieron así sus propiedades sedantes y calmantes. Es por ello administrado por la psiquiatría para tratar trastornos bipolares y de la personalidad, la depresión o incluso el alcoholismo. Pero, sus dosis deben ser controladas estrechamente por especialistas médicos ya que superar las cantidades recomendadas pueden provocar intoxicaciones o ser mortal.

Salinas norteñas argentinas

Además, este material no sirve para todos, su efecto no siempre es el mismo. Al día de hoy todavía se desconoce cómo funciona ni el porqué de sus propiedades calmantes. Las sales de litio también se han utilizado para potenciar los efectos curativos de las aguas termales y los spas, y en el siglo XIX se añadían al agua para aliviar el reuma o la gota. Otra vez hay que recordar que su uso debe estar controlado, pues en contacto directo con la piel es corrosivo y peligroso.

Uno de las causas del alto valor del litio es que se encuentra en lugares muy determinados de la corteza terrestre. Uno de ellos es el llamado “triángulo del litio” repartido entre Bolivia, Argentina y Chile, que concentra el 60% de las reservas mundiales de este material. En Argentina está localizado en el Salar del Hombre Muerto (foto de portada), en el límite entre las provincias de Salta y Catamarca, en el noreste del país. El agua subterránea de esta inmensa salina de casi 600 km cuadrados, es una salmuera rica en cloruro de sodio, en el cual se encuentra el litio disuelto. Desde 1997, en este lugar se obtiene este metal “estratégico” que es exportado en un 100%. El litio es por ello mucho mas que baterías electrónicas, es un aliado para la salud.

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