Aves del terror en Mar del Plata

Descubrimientos arqueológicos

0 721

Hace 3 o 5 millones de años las costas marplatenses eran un lugar poco recomendable para tomar el sol. Con un atmósfera más densa, la vegetación era exuberante y pantanosa, las sierras de Tandilia, las más antiguas del planeta, eran mucho más escarpadas y altas que ahora. En este contexto cazaban las llamadas “aves del terror”, grandes aves que corrían a dos patas por las llanuras buscando un buen bocado, mientras en los cielos volaban los cóndores prehistóricos y águilas de gran tamaño.

Como habría sido el “ave del terror”

Volviendo a la actualidad, el área de Paleontología del Museo Municipal de Ciencias Naturales anunció el pasado 30 de agosto un importante descubrimiento cerca de Chapadmalal. En una zona de acantilados, siempre propensa a dejar tesoros arqueológicos se divisaron los restos de tres especies de aves de épocas remotas: un cóndor y unas águilas prehistóricas y una especie conocida como “ave del terror”.

Los dos primeros fueron los que más interés generó en los investigadores pues no había constancia de que hubieran podido habitar en esas regiones, lo que llevó a revisar la visión que se tenía de la zona. Seguramente la Tandilia era más alta que en la actualidad y allí prosperaban los anidamientos de estas especies, además los Andes no se habían conformado como en la actualidad y había vientos más fuertes.

Conjunto de restos encontrados en Chapadmalal

Con respecto al ave del terror es una especie de la que ya se conocía su existencia en esta zona. Eran los depredadores dominantes en toda Sudamérica, median más que un humano corriente (podían llegar a medir 2 metros y medio), carnívoras, corredoras y con fuertes extremidades. Los paleontólogos le dan una gran importancia a este descubrimiento por la dificultad que entraña encontrar restos de aves, puesto que son muy frágiles al estar constituidos por paredes finas y extensas cavidades aéreas internas que se descomponen rápidamente. Se trata de algo “inédito e invaluables” aseguran desde el Museo marplatense.

Del águila se encontró parte de un ala y las poderosas garras, con las cuales cazaba sus presas, seguramente roedores de gran tamaño y pequeñas especies herbívoras. Del cóndor, la única especie carroñera de las tres aparecieron restos de una pata y del ave del terror (Phorusrhacidae) una tibia. Estos descubrimientos permitirán saber más sobre épocas remotas de la costa marplatense, alojados en la tierra durante millones de años que quedaron al descubierto por la erosión marina del Atlántico.

You might also like More from author

Comments

Loading...