Hablando con Gabriel Avruj

Emerger y volar

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La Conciencia, que es esencia cósmica y multidimensional, elige cómo vivir su próxima encarnación, así como también a sus padres, el lugar de nacimiento, su genética y el propósito a desarrollar. Hoy Universo y Realidad se encuentra frente a Gabriel Avruj, una Conciencia pura y fuerte con una historia que contar, de esas que te llenan el alma y te invitan a escuchar atentamente cada una de sus palabras.

Pero ¿cuál será el propósito de vida de Gabriel, para haber elegido una encarnación donde lo físico trasciende y genera una nueva forma de vivir en nuestra sociedad?

“Mi vida es muy interesante como experiencia”, dice Gabriel. “Y todo este recorrido es el que me ayuda a despertar o al menos a recordar quien soy, y así, poder evolucionar para elevar la Conciencia. Generalmente, el ser humano se pierde en esta dimensión terráquea y vive desde sus sentidos, creyendo que esa es la realidad. Nos pasa a todos en ciertos momentos, asumimos los roles para cumplir y en consecuencia sufrimos. Le damos un juicio de valor a las cosas, en base a las creencias que forman parte de esta dimensión”

Es miembro activo del Consejo de la Paz de Argentina, coordinador de Humanity´s Team, desarrolla cursos de capacitación para auto liderarse, es conferencista, co-fundador del Grupo Sin Barreras, y consejero Global de URI, entre otras organizaciones. Capacita y motiva a emprendedores, a jóvenes líderes. Es invitado a disertar y compartir en escenarios de todo el mundo, se ha convertido en un referente de la cultura de paz. Es co-autor del libro “Liderazgo espiritual”

Sobre su vida se ha hecho un documental, en el que se cuenta su desafío diario tras aquel accidente de abril de 1987. Gabriel tenía una vida común hasta los 14 años, cuando iba con unos amigos a pescar a Junín y sufrió un accidente de coche. Una colisión con un camión lo dejó cuadripléjico por lesión medular y se inicia entonces una etapa muy difícil, de fuerte depresión, deseo de morir y angustia, sin esperanza de futuro. Una historia de vida que él mismo explica como la oruga y la mariposa. Pasar de la oscuridad, del arrastrarse por el suelo, a ser una mariposa, que vuela, que se entrega a la vida y la disfruta. Gabriel ve esta experiencia como un renacer. “Los obstáculos que nos limitan son mentales, no físicos”

Después de esta experiencia, entró en él un entendimiento superior y una nueva posibilidad: la de aceptar lo que le ocurrió y continuar adelante con su vida. Gracias a diferentes referentes espirituales, pudo hallar nuevas formas de interpretar la vida y las dificultades que se presentaban. Se reincorporó al secundario y estudió en la Universidad de Belgrano Administración de Empresas. “Tuve la mente ocupada, en otras cosas mejores que estar preocupado por lo mal que estaba”

“Sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos”

Y desde allí, sus actividades no han cesado en ningún momento, realizando viajes, continuando los estudios y capacitaciones. En 2003 incluso fue candidato a legislador a la Ciudad de Buenos Aires. Su vida ha sido un constante reto, en el que muchas veces chocó con el rechazo y la incomprensión de los demás, y con momentos en los que las ganas parecen agotarse. “Hay días en los que uno sufre y olvidamos nuestra esencia, pero tenemos que volver a nuestro centro porque lo negativo que nos afecta no es toda la realidad”. Los problemas que diariamente nos agobian, son solo una muy pequeña parte de lo que nos rodea. “Muchas veces vivimos una versión limitada de todo lo que podemos ser porque nos encerramos en lo cotidiano, en esta tercera dimensión”

En esos momentos complicados, en los que nos sentimos ahogados y aprisionados, es cuando tenemos que tomar las riendas de nuestra mente. “Los pensamientos también son compañías. Cuando no le encontramos sentido a la vida, cuando nos dejamos estar, la mente se va por senderos que no son positivos. El mantener la mente ocupada, estar en acción, y aún más si esa acción ayuda a los demás, eso nos permite volver al amor y a nuestra esencia”. En su caso, él comenzó a hacer actividades de servicio que le dieron sentido a su vida y poco a poco fue vinculándose con distintas iniciativas. “Quise devolver al mundo algo de lo que me dio, ayudar a cambiarlo”

De sus muchas colaboraciones en medios de comunicación, su participación política, sus viajes, saca la conclusión de que existen dos realidades en la actualidad. “Hay dos paradigmas, uno más humano, expansivo, compasivo, sustentable. Y otro paradigma, de conflicto, violencia y separación. El camino es abrazar este último, comprenderlo, y permitir que vaya desapareciendo”. Una de sus muchas actividades está en el Consejo de la Paz de Argentina, una red internacional que considera que la paz es un estado del ser. “Tiene que ver con una actitud hacia la vida, hacia uno mismo. Cuando uno está en paz consigo mismo, va a ser una persona en paz con el mundo. Si está en conflicto, en guerra, va a transmitir eso a los demás”. Habrá paz en el mundo cuando haya paz en el corazón de los hombres.

Una de sus muchas iniciativas es participar en cursos para enseñar a “autoliderarse”. El líder no es aquel que ordena a los demás lo que deben hacer, sino “hacer vibrar nuestra luz y así inspirar a otros a que encuentren sus dones y talentos”. Es decir, inspirar a los demás con el ejemplo propio para que cada uno haga y exprese lo que realmente es. El entusiasmo (proviene de la palabra griega en theos, que significa “estar lleno de Dios”) por lo que hacemos nos llena y se contagia a los demás. “Cuando uno está entusiasmado no hay límites”. También, el liderazgo está en tener una visión global de la realidad y de aquello que no podemos ver, pero que existe: las leyes del Universo y la espiritualidad. Por ello, el líder debe tener un camino espiritual y un conocimiento de sí mismo.

“Los milagros comienzan a suceder cuando le das más energía a tus sueños que a tus miedos”

Como mensaje especial para la juventud, que muchas veces se desanima y no encuentra su camino, pide sobre todo paciencia y mantener la ilusión viva. Paciencia, porque aunque los jóvenes quieren cambiar el mundo cuanto antes, es necesario formarse primero. Y mantener la ilusión y ese deseo de hacer todo, a pesar de que muchas veces se encuentren con dificultades y retrasos.

Con todo esto, Gabriel nos vuelve a recordar que las limitaciones pueden ser físicas, pero los verdaderos límites están en nuestra mente. Su encarnación así lo demuestra y nos recuerda que todos podemos hacer lo que nuestro ser más profundo anhela. Y que las complicaciones que nos constriñen no son más que problemas pasajeros; la vida es algo mucho más grande, mucho más valioso.

“Por encima de las nubes más oscuras siempre brilla el Sol, solo es cuestión de volar alto”.

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